Jaén pacta un convenio de hostelería con subidas del 3% anuales hasta 2028 y nueva categoría para repartidores

Jaén firma un preacuerdo de convenio de hostelería con subidas del 3% anuales hasta 2028 y una nueva categoría laboral para los repartidores de comida.
Trabajador de hostelería sirviendo en una mesa de restaurante mientras otro compañero toma nota del pedido en una libreta, en un local de ambiente tradicional andaluz

Un preacuerdo de tres años que fija subidas del 3% para todos los trabajadores del sector

Los sindicatos Comisiones Obreras Servicios y FeSMC UGT Jaén han suscrito con la patronal hostelera provincial un preacuerdo que, de ratificarse en los términos actuales, dará lugar a la firma definitiva del Convenio de Hostelería de Jaén. El texto tendrá una vigencia de tres años, de 2026 a 2028, y establece una hoja de ruta salarial escalonada para camareros, cocineros y el resto de categorías del sector en la provincia.

Según recoge Europa Press, el preacuerdo se firmó el pasado 24 de junio de 2026 y contempla una subida anual del 3% en cada uno de los tres ejercicios de vigencia del convenio.

¿Cómo se aplicarán las subidas salariales cada año?

La estructura del incremento no es uniforme en su aplicación: en 2026, el 3% se aplicará exclusivamente sobre el salario base. En 2027 y 2028, ese mismo porcentaje se extenderá a todos los conceptos salariales, lo que en la práctica amplía la mejora real para los trabajadores en los dos últimos años de vigencia.

Tal y como informó Ideal Hostelería, los propios sindicatos reconocen que el resultado no colma todas sus aspiraciones. En su comunicado conjunto, CCOO y UGT aseguran que el acuerdo mantiene

«el equilibrio laboral»

, aunque admiten que les

«habría gustado mejorar aún más»

.

Este tipo de formulación refleja la tensión habitual en las negociaciones de convenios provinciales del sector: la hostelería combina márgenes de explotación ajustados con una plantilla muy sensible a las variaciones del coste laboral, lo que suele situar los incrementos salariales por debajo de lo que los representantes de los trabajadores plantean como punto de partida.

Nueva categoría para los repartidores, una deuda pendiente del sector

Uno de los puntos más relevantes del preacuerdo es la creación de una categoría laboral específica para los repartidores de comida a domicilio. Esta medida da respuesta a una realidad que el sector lleva años arrastrando: la proliferación del delivery ha incorporado a miles de trabajadores cuyas condiciones laborales no siempre han encontrado acomodo claro en la estructura de categorías de los convenios de hostelería.

La nueva categoría permitirá ordenar derechos y obligaciones de estos trabajadores dentro del marco convencional, lo que contribuye a reducir la litigiosidad y a clarificar las relaciones entre empresas y empleados en una actividad que en provincias como Jaén ha crecido de forma significativa en los últimos años.

Permisos sin sueldo para cuidados familiares

El texto incorpora también hasta 15 días de permisos no retribuidos para situaciones de cuidado de familiares, una vez que se hayan agotado todas las licencias reconocidas en el convenio. Se trata de una medida de conciliación que reconoce la realidad de muchos trabajadores del sector, con jornadas partidas y horarios que dificultan la atención a personas dependientes.

Este tipo de mejoras en materia de conciliación aparece cada vez con más frecuencia en la negociación colectiva de la hostelería, presionada por la escasez de personal cualificado y por la necesidad de mejorar las condiciones del empleo para atraer y retener trabajadores.

Seguimiento del convenio: reuniones mínimas dos veces al año

El preacuerdo refuerza también el funcionamiento de la comisión de seguimiento y la mesa de trabajo conjunta entre sindicatos y patronal. Ambas partes se comprometen a reunirse al menos dos veces al año para evaluar la evolución del sector y activar los protocolos necesarios que garanticen el cumplimiento de lo pactado.

Esta cláusula responde a uno de los déficits históricos de los convenios de ámbito provincial: la falta de seguimiento efectivo una vez firmado el texto. En hostelería, donde la rotación de plantilla es alta y el tejido empresarial está muy atomizado, la vigilancia del cumplimiento convencional resulta especialmente compleja.

CCOO y UGT se mostraron optimistas al cierre de las negociaciones. En su comunicado conjunto, expresaron su confianza en que los acuerdos alcanzados mejoren la calidad personal y económica de los trabajadores y que la patronal los lleve a cabo de forma rigurosa, con el objetivo de equilibrar los intereses de ambas partes durante los tres años de vigencia del convenio.

El preacuerdo deberá superar ahora el trámite de ratificación por los órganos de gobierno de las secciones sindicales y de las organizaciones empresariales antes de la firma definitiva del convenio.

Borrador asistido por inteligencia artificial y revisado por la redacción de Noticias Hostelería. Consulta nuestra línea editorial.