Málaga no puede frenar los hoteles y apartamentos turísticos: los servicios jurídicos bloquean la reforma del

La Secretaría General del Ayuntamiento de Málaga frena por segunda vez la reforma del PGOU que suspendería permisos para nuevos hoteles y apartamentos
Vista de un bloque de pisos en un barrio residencial de Málaga con carteles de obras y andamios en su fachada, reflejo de la transformación urbanística en la ciudad.

El intento del Ayuntamiento de Málaga de poner coto a la expansión de hoteles y apartamentos turísticos ha chocado, por segunda vez, con el filtro jurídico interno del propio consistorio. La Secretaría General del Pleno ha emitido un nuevo informe con objeciones a la última versión de la modificación del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) elaborada por la Gerencia Municipal de Urbanismo, lo que deja en el aire la fecha en que podría aprobarse la medida.

Según informa Diario Sur, en su información firmada por Jesús Hinojosa, el expediente estaba previsto para recibir una primera aprobación en la Junta de Gobierno Local del pasado martes, pero los reparos llegaron justo antes de que eso ocurriera. La Gerencia de Urbanismo ya había adaptado el documento tras un primer bloqueo anterior; aun así, la Secretaría ha vuelto a detectar problemas en la nueva versión. Corresponde ahora a los técnicos de Urbanismo depurar el texto para ajustarlo a las directrices del órgano jurídico.

¿Por qué el PGOU actual no puede frenar la proliferación de alojamientos turísticos?

La raíz del problema es estructural. El PGOU vigente en Málaga clasifica el hospedaje como un uso alternativo al residencial en parcelas de ese tipo, lo que en la práctica significa que cualquier promotor puede levantar un hotel o un conjunto de apartamentos turísticos en un solar residencial siempre que disponga de acceso independiente. No existe ningún límite cuantitativo ni de zonificación que lo impida.

La modificación que trabaja Urbanismo busca cambiar precisamente esa categorización y llevarla aparejada de una suspensión temporal de autorizaciones mientras se completa la regulación definitiva. Sin esa suspensión cautelar, los permisos seguirían tramitándose durante todo el proceso de aprobación de la nueva normativa, que en el mejor de los casos lleva meses.

Un mercado en plena ebullición: el contexto que hace urgente la medida

La presión que ejerce el turismo sobre la vivienda en Málaga no es un fenómeno aislado. En toda España, las pernoctaciones hoteleras alcanzaron los 36.318.101 en mayo de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que refleja una demanda turística que sigue empujando al alza la rentabilidad del alojamiento frente al arrendamiento residencial. En ese mismo mes, el Índice de Precios Hoteleros registró una subida anual del 5,02%, también según el INE, lo que confirma que el negocio de alojamiento mantiene márgenes atractivos que incentivan nuevas aperturas.

En ese contexto, el atractivo económico de convertir un edificio de pisos o un solar residencial en apartamentos turísticos u hotel supera con frecuencia al del uso habitacional convencional. El resultado visible es la presión sobre el parque de vivienda disponible y el encarecimiento del alquiler en barrios que históricamente no eran destino turístico.

El Colegio de Arquitectos de Málaga ha señalado públicamente la proliferación de alojamientos turísticos como una de las causas de la dificultad de acceso a la vivienda en la capital. El alcalde Francisco de la Torre comparte ese diagnóstico y mantiene como prioridad aprobar la modificación urbanística cuanto antes, aunque los plazos siguen sin estar claros.

¿Qué vigilar en los próximos meses?

Para los operadores hoteleros y los promotores de apartamentos turísticos que tienen proyectos en curso en Málaga, el escenario actual es de incertidumbre pero no de alarma inmediata: mientras no se apruebe la modificación del PGOU, los permisos siguen tramitándose bajo la normativa vigente. El riesgo real llega en el momento en que Urbanismo logre cuadrar el texto jurídico y la Junta de Gobierno Local dé luz verde a la suspensión cautelar.

Esa suspensión temporal podría afectar a expedientes ya iniciados pero no resueltos, lo que convierte las próximas semanas en un periodo crítico para quienes tengan solicitudes en tramitación. La velocidad con la que la Gerencia subsane las objeciones de la Secretaría determinará si la moratoria llega antes o después del verano.

A nivel nacional, la situación de Málaga anticipa un debate regulatorio que podría extenderse a otras ciudades con alta concentración turística. Municipios como Palma, San Sebastián o Barcelona ya han activado instrumentos similares de zonificación o moratoria. El resultado del proceso malagueño servirá de referencia, tanto jurídica como política, para los ayuntamientos que estudien fórmulas parecidas.

La información de partida fue publicada por Diario Sur. Este artículo incorpora contexto sectorial y datos estadísticos del INE que no figuran en la fuente original.

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